Estrategia de marca · Identidad · Sistema gráfico · Presentaciones · Web
Eva Ortiz no vende horas. Vende una metodología que ha construido ella y que tiene nombre. Ese detalle cambia por completo lo que la marca tiene que hacer.
01 Mirar
Una marca personal que se sostiene únicamente sobre quien la firma tiene un techo claro. Se vende tiempo, el tiempo no escala y la percepción de valor depende de que la persona esté delante en cada conversación.
Además, visualmente, casi todas se resuelven igual: un retrato, una firma manuscrita y una frase. Se distinguen por la cara, no por el criterio.
02 Detectar
Al revisar el material apareció el activo que estaba desaprovechado: Eva no trabaja de forma intuitiva, tiene una metodología propia y bautizada. Y una metodología con nombre es otra cosa que una persona con experiencia: se puede explicar, se puede documentar, se puede vender sin que ella esté en la sala.
Así que la decisión fue desplazar el centro de la marca. De la persona al sistema. Ella sigue siendo la autora, pero lo que se compra pasa a ser el método.
03 Ordenar
Cuatro decisiones para que la marca sostenga un método y no solo una cara.
La metodología se trata como una marca dentro de la marca, con su bloque y su lugar fijo en cada pieza. Deja de ser una palabra en una bio y pasa a ser un activo.
Granate, mostaza, verde profundo y crema, con jerarquía escrita de primarios y secundarios. Eso permite que cada fase o servicio tenga su color sin inventar nada nuevo cada vez.
La E encerrada se convierte en sello, pegatina y avatar. Es lo que aparece cuando no cabe el nombre, y lo que hace que la marca se reconozca sin leerla.
En lugar de entregar publicaciones, se entregó el sistema para producirlas: redes, presentaciones y web maquetadas con la marca puesta. Autonomía en lugar de dependencia.
04 Dar forma
Papelería, sello de lacre, pegatinas, redes, presentaciones y web. Todo con la misma lógica de color y la misma jerarquía.
Por qué funciona
Mientras la marca es la persona, cada venta empieza de cero y cada cliente necesita convencerse de ella. Cuando la marca es el método, lo que se explica es un proceso, y un proceso se entiende sin conocer a nadie.
El sistema visual está construido para eso: el método tiene su bloque, su color y su sitio en cada pieza, y las plantillas permiten producir sin volver a diseñar. Es la diferencia entre una profesional con buena reputación y una marca que funciona cuando ella no está.
Qué se entrega
Termina cuando el cliente puede trabajar sin nosotros. Esto es lo que se entrega, en todos los proyectos de marca:
En este proyecto se entregaron además las plantillas de presentación comercial, el sistema de redes y el diseño de la web.