Servicio · Web estratégica
La mayoría de las webs fallan antes de diseñarse: en el orden en el que cuentan las cosas. Aquí la estructura y la narrativa se deciden primero, y el diseño viene después a sostenerlas.
El problema
Cuando una web no convierte, la conversación se va al diseño: los colores, la tipografía, la foto de cabecera. Pero el problema suele estar antes, en la estructura: se cuenta todo a la vez, en el orden en el que la empresa lo tiene en la cabeza, no en el orden en el que una persona de fuera lo necesita entender.
El segundo problema es intentar hablarle a todo el mundo con la misma página. Una marca que vende a particulares y a empresas no puede resolverlo con un texto que valga para ambos: lo que consigue es que ninguno se sienta aludido.
En Casa Stroop, por ejemplo, la decisión fue separar: cuatro públicos distintos comprando el mismo producto, cada uno con su página, su argumento y su llamada a la acción. Eso es arquitectura, y se decide antes de abrir Figma.
Cómo trabajamos
Cuatro decisiones, en este orden. La última es el diseño, no la primera.
Arquitectura de la información: qué páginas existen, qué hace cada una y qué pregunta responde. Si una página no responde a ninguna pregunta del visitante, no debería existir.
Un público por página cuando hay varios. Es la diferencia entre una web que describe lo que haces y una web en la que el visitante se reconoce.
Se escribe el contenido orientado a generar confianza: qué haces, para quién, cómo trabajas y qué pasa si te contratan. El diseño no puede salvar un texto que no dice nada.
Diseño coherente con tu identidad, adaptación a móvil, SEO básico bien puesto y publicación en tu dominio. En WordPress o en la plataforma que ya estés usando.
Qué incluye
No se entrega una plantilla rellenada. Se entrega una web pensada, publicada y en tus manos:
Mapa de páginas, orden de los bloques y qué hace cada sección. La decisión que más afecta al resultado y la que casi nunca se toma.
Redacción del contenido principal orientado a confianza y conversión, con el tono de voz de la marca. Si ya tienes textos, se editan y se ordenan.
La web no inventa una identidad paralela: aplica la que ya tienes. Si no la tienes, conviene resolver antes la marca completa.
Diseñada para leerse en un móvil, que es donde va a entrar la mayoría. No es una versión reducida: es una decisión de jerarquía distinta.
Títulos, descripciones, estructura de encabezados, textos alternativos en imágenes, velocidad de carga y datos del negocio. Lo que hace que Google entienda la página.
Formularios de contacto que funcionan y llegan donde tienen que llegar, más la medición básica para saber qué páginas trabajan y qué páginas no.
Se publica, se revisa en móvil y en escritorio y se comprueba que todo funciona antes de dar el proyecto por cerrado.
Una sesión grabada para que puedas cambiar textos, subir fotos y publicar sin depender de nadie. La web es tuya, y se entrega para que puedas usarla.
El dominio y el alojamiento se contratan a tu nombre: las claves son tuyas desde el primer día y puedes llevarte la web a otro proveedor cuando quieras.
Dónde se ve
Cuatro públicos separados en Casa Stroop, una marca de viajes que vende criterio en Latitude 0º y una consultora que vende su propio método en Eva Ortiz.
Preguntas
One page si tienes un solo servicio y un solo público: concentra todo y funciona muy bien. Web completa cuando hay varios servicios, varios públicos o necesidad de posicionarte en buscadores para más de una cosa.
Normalmente WordPress, porque es lo que más control te deja y lo que más fácil resulta de mantener sin ayuda. Si ya trabajas con otra plataforma y funciona, se valora mantenerla en lugar de migrarte por gusto.
Sí, y es la idea. La entrega incluye una mini-formación grabada para cambiar textos, imágenes y bloques. Lo que requiere criterio de diseño lo puedes seguir delegando, pero lo del día a día no debería depender del estudio.
No. Se puede dirigir la sesión de fotos y decir exactamente qué hace falta, o trabajar con banco de imágenes seleccionado con criterio. La producción fotográfica se presupuesta aparte si la necesitas.
Ayuda mucho. Una web aplica una identidad, no la sustituye. Si la marca está sin resolver, lo habitual es hacer las dos cosas seguidas: primero la marca, después la web.