Estrategia de marca · Identidad · Sistema gráfico · Packaging
Kirema hace joyería pequeña con una promesa grande: atesorar recuerdos. Una pieza de dos centímetros no puede cargar sola con eso. El envase sí.
01 Mirar
La joyería de autor compite en un terreno difícil: el producto es pequeño, se fotografía parecido en todas las marcas y el material no siempre justifica el precio por sí solo. Lo que justifica el precio es el significado.
Kirema llegaba con el significado ya claro —atesorar recuerdos, el mundo a través de los ojos de alguien— y con el problema de siempre: una cadena de dos centímetros en una foto de catálogo no transmite nada de eso.
02 Detectar
El patrón: una joya con carga emocional casi nunca se compra para uno mismo. Se regala, o se compra para marcar algo. En los dos casos hay un instante concreto en el que la pieza cambia de manos, y ese instante es el producto real.
Así que el proyecto se desplazó de la joya al estuche. No como envoltorio, sino como la parte de la marca que se puede diseñar para que ese momento pese. Es donde se decide si esto parece un regalo o parece una compra.
03 Ordenar
Cuatro decisiones para que un objeto pequeño se perciba grande.
«Atesorando recuerdos». Dos palabras que colocan la marca en el terreno de la memoria y no en el del material, que es donde compiten todas por precio.
El monograma va en estampación dorada en relieve. La diferencia entre un dorado real y un amarillo impreso es la diferencia entre parecer caro y parecer que se intenta.
Azul petróleo y rosa empolvado. El color distingue colecciones sin partir la marca en dos, que es el error habitual cuando una joyería lanza líneas nuevas.
Un patrón de marca con el símbolo repetido convierte el papel de embalaje en superficie de marca. Es lo primero que se ve al abrir y lo más barato de producir.
04 Dar forma
Cada pieza del packaging está pensada para el momento en el que alguien levanta la tapa.
Por qué funciona
En joyería pequeña casi todo el presupuesto de marca se va a la fotografía de producto, y la fotografía es exactamente el terreno donde todas las marcas se parecen. El estuche, en cambio, no se puede copiar en una pantalla: se nota o no se nota.
Aquí el sistema apuesta ahí. Un dorado real en relieve, un papel estampado por dentro y un tagline que dice de qué va todo esto. Tres decisiones que hacen que una pieza de dos centímetros llegue con el peso de un regalo.
Qué se entrega
Termina cuando el cliente puede trabajar sin nosotros. Esto es lo que se entrega, en todos los proyectos de marca:
En este proyecto se entregaron además el sistema de packaging en dos gamas, el patrón de marca y las artes finales para estampación en oro.