Producto digital · UX / UI · Sistema de diseño
Stay Unique gestiona alojamientos turísticos. El propietario quiere saber tres cosas: si está alquilado, cuánto ha entrado y cuándo le pagan. Cuando eso no está a la vista, lo pregunta por teléfono, y ese teléfono lo atiende alguien del equipo.
01 Mirar
En una gestora de alojamientos, cada propietario que no encuentra su dato genera una llamada. Y una llamada no cuesta el tiempo de la llamada: cuesta el tiempo de buscar el dato, el de devolverla y el de volver a explicarlo al mes siguiente.
El panel de partida tenía la información, y la tenía repartida en sitios distintos, con el vocabulario interno de la empresa. Para el equipo era obvio. Para el propietario —que entra dos veces al mes— no lo era.
02 Detectar
Al ordenar lo que pregunta un propietario aparece siempre la misma secuencia: ¿está ocupado?, ¿cuánto llevo este mes?, ¿cuándo cobro? Tres preguntas, en ese orden, y todo lo demás es consulta ocasional.
Así que la decisión no fue añadir funciones: fue decidir qué se ve al entrar sin hacer un solo clic. Lo que responde a esas tres preguntas sube arriba; el resto baja o se esconde tras una pestaña.
03 Ordenar
Cuatro decisiones de producto, tomadas antes de maquetar una pantalla.
Ocupación, ingresos del mes y próximo pago. Es lo primero que se ve al entrar, con el resto de la contabilidad accesible pero fuera del camino.
Se diseñaron dos vistas distintas: la del propietario con un piso y la del que tiene cartera. Forzar la misma pantalla para los dos era el origen de media confusión.
Fuera los términos internos de la gestora. Cada etiqueta se reescribió con la palabra que usa quien va a leerla, que casi nunca es la palabra que usa quien la programa.
Componentes, estados, tablas y gráficas definidos como sistema, para que las siguientes secciones se construyan sin volver a decidir de cero.
04 Dar forma
Las decisiones de producto se aprueban mejor comparando. Se presentaron tres visualizaciones del mismo panel para elegir con criterio y no por gusto.
Por qué funciona
El retorno de un trabajo así no se mide en lo bonito que queda el panel. Se mide en cuántas veces el propietario resuelve solo lo que antes preguntaba, y en cuánto tiempo recupera el equipo que atendía esas llamadas.
Por eso la parte que más tiempo llevó no fue el diseño: fue ordenar qué pregunta se responde primero. Eso es dirección, y se hace antes de abrir la herramienta.
Qué se entrega
Este no es un proyecto de marca, así que el entregable tampoco lo es: se entrega producto, documentado para que el equipo de desarrollo pueda construirlo.
Al no ser un proyecto de marca, aquí no hay manual ni identidad: hay decisiones de producto, pantallas y un sistema con el que seguir construyendo.